Ayurveda y Digestión

La vital importancia del proceso digestivo: De aquello con que nos nutrimos dependerá la salud que tengamos.

 

Para la Medicina Ayurveda, la fuerza del sistema digestivo es la base para la salud, es el factor más importante para su mantenimiento y para una vida en equilibrio y bienestar. Su buen funcionamiento determinará el estado de nuestra salud: Si la digestión no es correcta, nuestra salud actual o a largo plazo se verá afectada.

 

Igualmente, los nutrientes que consumimos serán asimilados si la digestión es fuerte, si es saludable, si Agni, la energía metabólica -el fuego digestivo- puede hacer bien su trabajo. Así, el cuerpo podrá alimentar y mantener sus tejidos -dhatus- sanos.

Si este proceso es débil, no podrá asimilar los nutrientes que ingerimos y se abrirán las puertas a la enfermedad.


Podríamos decir que el sentido del gusto a veces nos traiciona; lo que elegimos comer o la forma en la que lo hacemos es el punto de partida del problema. Alimentos, horarios, cantidades, combinaciones... Todo inadecuado. Esto ocasiona alteración de nuestros humores constitucionales, doshas, y genera toxinas.


Los síntomas que aparecen van desde tener diversos problemos digestivos: estreñimiento, diarrea, inflamación abdominal, exceso de gases, ardores, indigestión... hasta dolores articulares, agotamiento, debilidad del sistema inmune...

 

Vata, la dosha conformada por los elementos éter y aire, le perjudican los alimentos secos, ligeros, fríos.

 

Pitta, conformada por los elementos fuego y agua, le afectan los alimentos picantes, calientes, grasosos y ligeros.

 

Kapha, elementos tierra y agua, le alteran los alimentos fríos, grasos, pesados y húmedos.

 

La mala absorción de nutrientes indica que Jatharagni, el más importante de los 13 agnis, que regula la digestión de los alimentos ingeridos y el metabolismo en general, es débil. Pero no sólo el agni es responsable del estado de la salud, sino que la acción de determinados subdoshas que intervienen en la absorción y evacuación también determinará la calidad de la eliminación de los desechos: sudor, orina, heces.

 

Ama, aquello mal digerido: Cuando el proceso digestivo tiene poca fuerza, y sólo se produce acumulación de toxinas, generaremos ama. Son toxinas producidas no sólo por alimentos mal digeridos, sino también por lo que pensamos, las emociones que
reprimimos... Ama es una sustancia flemosa, pegajosa, mucosa, pesada, maloliente, que se va adhiriendo a los srotas -canales del cuerpo-.

 

Empieza acumulándose en el sistema digestivo y luego va extendiéndose a otros lugares del cuerpo, órganos, tejidos... es el caldo de cultivo para la enfermedad.


De alguna manera es tanto o más importante cómo comemos que lo que comemos. Al dicho: somos lo que comemos, le podríamos añadir: y cómo lo comemos.

 

Si comemos con prisa, enfadados, en tensión, con mucho ruido alrededor, ocupados con el ordenador o el móvil, quizá se pierda el beneficio de un alimento sano. No lo asimilaremos bien.


El tiempo, la calma, la presencia en el acto de comer, harán de la comida un momento de disfrute y agradecimiento, favorecerán una conexión entre el placer y la plenitud, y una actitud meditativa, de profundo respeto.

 

¿Y si comiéramos más allá de satisfacer el hambre? Nuestra alimentación, si es la
adecuada, si la comemos de la forma correcta, permitirá corregir nuestras alteraciones digestivas. La elección de los alimentos, sus sabores -rasas- y sus atributos -gunas-, dependerán de la constitución personal; el balance dóshico es fundamental.

 


Claves para un buen proceso digestivo:


Los rasas -sabores de los alimentos-, juegan un rol de compensación o descompensación importantísimo en el equilibrio de los doshas. Hay que tener en cuenta también la potencia de los alimentos que combinamos, esa es otra de las claves para un buen proceso digestivo.


Es básico conocer la Prakruti personal -la constitución original-, y la Vrikriti -el estado de desequilibrio actual-. Con ello, determinaremos lo que a cada uno le viene bien o le viene mal, no sólamente en cuanto a los alimentos, sino también el estilo de vida, las actividades, las rutinas diarias y estacionales -la dinacharya y las ritucharyas-. Y en el caso de desequilibrio, se podrán planificar las acciones necesarias para revertirlo.

 

Entonces, si el sistema digestivo ha perdido su eficacia, si hay enfermedad, la Ayurveda recurrirá a diferentes métodos, milenarios todos, para purificar y desintoxicar el organismo. Las hierbas ayurvédicas y sus combinaciones son las medicinas naturales con las que se tratará un agni alto o bajo, un subdosha afectado, la transformación o eliminación de ama.

 

La naturaleza de las hierbas, su rasa -sabor-, su virya -energía-, su vipaka -efecto postdigestivo- y su prabhava -acción específica o biotransformación-, regularán la vikruti existente. Es así como las especias pasan a constituir las medicinas de nuestras cocinas.

 

Muchas son las hierbas y combinaciones que se utilizan. Muchos los tratamientos que se recomiendan. Pero hay una mezcla de frutos que constituyen uno de los preparados ayurvédicos por excelencia: Triphala, poderoso reconstituyente ayurvédico.


No es exageración aseverar que en nuestra vida no puede faltar Triphala. Es una combinación medicinal de las más utilizada en la Medicina Ayurveda: Es tridosha, refuerza ojas -energía sutil, vital-, es un potente antioxidante. Excelente para regular el sistema digestivo. Imprescindible en procesos desintoxicantes.


Triphala significa “tres frutas”, que son las que la componen: Amalaki, Haritaki y Bibhitaki. Sus beneficios en el proceso digestivo son promover la digestión regular, conservar la buena salud del aparato digestivo, nutrir, rejuvenecer la membrana que recubre el tracto digestivo, ayudar con síntomas de pereza intestinal, estreñimiento, gases, hinchazón, indigestión, la limpieza del colon, la eliminación de grasas...


Hay un dicho popular en India: ¿No tienes madre? No te preocupes, siempre y cuando tengas Triphala, porque Triphala cuidará de tus órganos internos como una madre cuida de sus hijos.

 

Entender la naturaleza personal, la naturaleza de los alimentos, revelará lo que es correcto y lo que no lo es para cada uno de nosotros. Y esa personalización que brinda la ciencia milenariamás antigua que conoce la humanidad, nos permite honrar nuestra propia naturaleza, construir la Salud Perfecta.

 

SUSANA FUMIS


Revista Universo Holístico, nº 99

 

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio Recomendar esta página Recomendar esta página
© CENTRO DE TÉCNICAS NATURALES Y ACTIVIDADES EHOPA